Por: Dr. Sergio H. Canavati Ayub
Es importante darnos cuenta del mundo en el que vivimos, un mundo sumamente complejo y que se complicará cada vez más. Tu has visto como se ha ennegrecido el mundo desde la caída de las Torres Gemelas en el centro mundial de negocios norteamericano, allá en la ciudad de Nueva York, y como ese suceso desencadenó una serie de situaciones inesperadas, tales como guerras, temor a la recesión económica, a los cambios abruptos en la bolsa, en el mercado, en el desempleo, problemas que se irán incrementando. Y por ende, si no aprendemos a sobrellevar las dificultades en una forma digna, estos nos corroerán hasta desmoronarnos por completo.
Alguien dijo por ahí una idea preciosa acerca del sufrimiento:
“El sufrimiento es como una pala que está cavando y cavando un gran pozo profundo, el cual servirá, para ser llenado de gozo.”
Qué palabras tan sabias.
Hay gozo cuando aprendemos a sufrir y esto no es masoquismo, no quiere decir tampoco que es delicioso sufrir, de ninguna manera, duele sufrir, duele la pérdida de un hijo, duele la pérdida de un trabajo, duele, todos tenemos sentimientos, por tanto no podemos evadirlos y decir no hay, no existen.
Evitemos procurar la felicidad mediante el uso de drogas o alcohol, porque en vez aliviar nuestra carga solamente pondrá más peso al que de por sí ya llevamos, nos volverá personas mas deprimidas, infelices e incapaces de apreciar lo bueno que nos puede enseñar una dificultad; no tomemos la puerta fácil.
También es importante que aprendamos de las situaciones difíciles que a veces vivimos con personas que nos hacen la vida muy complicada, como por ejemplo: Una mujer que tiene un esposo que es insufrible, insoportable, o puede ser la nuera que tiene una suegra que sólo la crítica y no ve sus virtudes, a veces es el jefe en el trabajo el que nos hace la vida imposible o es un compañero, o un familiar.
De este tipo de situaciones se pueden aprender lecciones muy importantes, lecciones de paciencia, lecciones de amor, lecciones de perdón y en lugar de que fueran destruidas sus expectativas de gozo y felicidad en la vida, por estas personas que las afligían, resultó que superaron victoriosamente, triunfaron sobre esas dificultades, perdonaron a la suegra, al esposo, etc. aprendieron a amarlos, aprendieron a ver los lados positivos de estas personas, los lados buenos y finalmente hoy son felices y ya no les afligen esos problemas.
Entonces realmente cuando se entiende y se sobrelleva el sufrimiento, hay belleza en la persona, no me refiero a una belleza física, sino de carácter, hay armonía en la casa, hay paz, hay armonía y orden también en los países, también puede haber paz en medio de la guerra. Es maravilloso realmente porque nuestras almas envejecen tan prontamente como envejece nuestro cuerpo por causa de los problemas, ¿Sabías tu que hay personas hoy que tienen 40 años de edad y están totalmente acabados? Ves sus rostros arrugados, han perdido quizá su cabello, lo tienen blanco, se ven tan tristes, se ven las marcas del sufrimiento en sus párpados, en su frente y dices tu ¿Cómo es posible?
Conocí a una hombre 20 años atrás y era un muchacho alegre, ¡hombre! Era un joven jovial, le gustaba la vida, la disfrutaba y hoy que lo vi de 40 años, me espanté, parece un anciano. Esa es la verdad, mucha gente está acabándose por los problemas, y si se acaba físicamente, ¿cuánto más se acaba el alma? Esa parte interior, se arruga, se envejece de tal manera, que por fuera y por dentro nos vamos envejeciendo.
Entonces es importante que entendamos cuál es la tragedia más grande que le puede suceder al ser humano “Morir por dentro” aunque viva por fuera ¿A qué me refiero? Todos nosotros como seres humanos tenemos una parte espiritual y cuando esa parte espiritual esta muerta, está sin vida, esta sin Dios, esa es la tragedia más grande que nos pueda pasar; que aunque estemos vivos por fuera, estamos muertos en vida, no tenemos gozo, no tenemos paz, no sabemos perdonar, no sabemos enfrentar las dificultades, no sabemos comprender porque sufrimos y todo nos tropieza, nos amarga, nos desanima, nos desilusiona, nos frustra y nos lleva a una prisión terrible de dolor.
El gran apóstol Pablo dijo: Cuando yo soy débil, entonces soy fuerte, ¡Qué hermoso! ¿Por qué? Aunque él envejecía por dentro, por fuera su espíritu se renovaba diariamente, diariamente se hacía fuerte en Dios, su hombre interior se hacía fuerte en Dios. Aunque su salud por dentro se acababa y sus arrugas por fuera se denotaban claritas, por dentro cada día podía fortalecerse más en Dios.
¿Cómo podemos vencer las tragedias? La muerte de un ser querido, a veces es el evento más difícil para soportar en nuestras vidas, una de las experiencias más dolorosas, difíciles para la cual podamos recuperarnos, el dolor es profundo, los sentimientos jamás terminan, cuando la muerte se vuelve repentina, no la esperábamos el shock que produce la muerte puede ser muy devastador, intenso y complicado.
Las experiencias de familias afectadas por una muerte súbita, traumática, son comúnmente familias que están continuamente sufriendo. Hoy estamos tratando Cómo vencer las dificultades, cómo poder sobreponernos a los problemas de la vida, estamos aprendiendo que la vida no es fácil, estamos aprendiendo que la vida se complica cada día más conforme pasan las guerras, los años, los problemas, estamos aprendiendo el origen, la causa del sufrimiento, hemos visto el día de hoy cómo realmente nace el sufrimiento en nuestras vidas, que nuestra respuesta al sufrimiento es algo sumamente importante, que estamos destinados para sufrir, que todos los problemas no son problemas como vimos el día de hoy, qué terrible dolor produce una aflicción, que debemos aprender a identificar el recurso del problema, debemos aprender a hacerle frente, debemos de tener un espíritu correcto, debemos de sabernos apoyar, en todo lo que podamos apoyarnos para enfrentar los problemas.
La jornada de la vida se hace difícil, dolorosa, hay momentos difíciles, hay tragedias no esperadas, sin embargo la vida es hermosa, la vida es preciosa y no podemos dejar de disfrutarla y vivirla en una forma correcta por causa de los problemas. |