Cómo afectan las metanfetaminas a los jóvenes

 

Efectos de la adicción
 

Por: Dr. Sergio H. Canavati Ayub

Las anfetaminas y metanfetaminas tienen algunos usos médicos. Las drogas por receta: ritalin y aderal (distintas versiones de metanfetaminas), son utilizadas para el tratamiento del desorden de déficit de atención e hiperactividad. Las anfetaminas también han sido utilizadas para el tratamiento de la obesidad, pero en la mayoría de los casos, los efectos negativos son más grandes que los beneficios, particularmente el alto potencial de mala utilización y adicción.

         Menciona Codi, de dieciocho años de edad:

“El toque es inexplicable, después de tomar un toque o dos estás listo, te hace hablar, te sientes con energía, te abre, te pone contento. Me gusta la droga porque me hace sentir bien, no pienso en mis defectos y no me siento como un nadie cuando estoy tocado, no tengo miedo. Pero también la odio; la odio porque daña el cerebro y el cuerpo y te engaña para que lo hagas otra vez, porque te sientes muy bien. Te daña más de cincuenta veces de lo que te ayuda.

La persona en la que te conviertes no vale la pena y después de eso ya no estas bien. Aún si estabas tocado por un día o dos, tienes contracciones y estás paranoico dos meses después. Nunca eres el mismo otra vez, de alguna forma estás cambiando emocional, mental y espiritualmente.

Yo tengo un amigo que lo perdió todo por las metanfetaminas: fue despedido de su empleo, vendió todo lo que tenía por la droga, ahora tiene diecinueve años y pesa cincuenta y cinco kilos. Era un buen chico, pero su vida era dominada por el papel aluminio utilizado para calentar la metanfetamina y aspirarla. Se postra ante el aluminio, si hubiera un hombre hecho de papel aluminio, ese hombre sería su dios.”

         Ya sea aspirada, fumada o inyectada, la metanfetamina entra a la circulación sanguínea rápidamente, causando un toque rápido e intenso. La droga estimula la producción de epinefrina (adrenalina) y norepirefrina que causan que la presión y el ritmo cardiaco se eleven, los vasos sanguíneos se encojan, los tubos respiratorios pulmonares se expandan y la glucosa (azúcar sanguínea) se despida hacia la circulación sanguínea.

         Mientras estos cambios físicos toman lugar, los consumidores experimentan más energía y se vuelven más alertas. Las metanfetaminas también despiden dopamina, un neurotransmisor en el cerebro que crea poderosas sensaciones de placer y euforia, y serotonina, la cual incrementa la temperatura corporal, reduce el apetito y estimula hormonas.

         El toque varía dramáticamente, dependiendo de la utilización de la droga. Si usted se traga la metanfetamina en forma de píldora, toma aproximadamente veinte minutos en hacer efecto. Cuando la es aspirada por la nariz, fumada o inyectada, viaja rápidamente al cerebro y en unos minutos los consumidores sienten una fuerza de placer. Esta euforia, la cual dura entre 5 y 30 minutos, está relacionada con el despido de dos químicos en el cerebro: la hormona epinefrina y el químico de buenas sensaciones, la dopamina, la cual estimula el centro de placer en el cerebro.

         Tania de dieciséis años dice: “¿Qué puedo decir? Es simplemente la mejor sensación del mundo. Después de la ola de placer inicial viene el toque de larga duración, el cual incluye: euforia, alto sentido de alerta, excitación, capacidad de seguir y seguir, como el conejito de las baterías energizer y la habilidad de enfoque en ciertas tareas por horas y horas.”

         Feit de dieciséis años dice: “¿Necesita su casa aseada? Emplee alguien que esté tocada por la metanfetamina, solo déle diez dólares y véala volar. Cuando estás tocada no puedes dormir, no puedes quedarte quieta, te gusta hacer el aseo y te diviertes muchísimo.”

         Cuando los efectos de la droga comienzan a disminuir, usualmente entre cuatro y ocho horas después, el placer se convierte gradualmente en dolor. Al metabolizarse la metanfetamina y ser eliminada por el cuerpo, los consumidores comienzan a sentirse ansiosos, irritables, deprimidos, con náuseas, temblores, pánicos y fuera de control.

         Los consumidores constantes saben cómo disminuir el dolor: usando más metanfetamina, ya que el golpe es tan intenso y eufórico y bajar del clímax puede ser muy doloroso. El perseguir el toque es común en estos consumidores, pero con cada uso sucesivo el toque es más débil ya que la fuente de químicos de buenas sensaciones: dopamina y epinefrina ha sido agotada por el toque anterior.

Borrachera de metanfetaminas
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