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Justicia Terapéutica y Restaurativa para la Familia Actual
 

La Justicia Familiar Restaurativa apoya a la Integración Familiar
 

Por: Lic. Olga Almanza Garrido, Terapeuta familiar

 

Pero como comentábamos antes de iniciar este programa, la familia es el centro de todo, entonces a partir de lo que trabajemos en la familia, en nuestro entorno con nuestros seres cercanos, es lo que vamos a tener en nuestra sociedad, entonces, el hecho de que trabajemos de forma integral con la familia tiene una importancia trascendental que no solamente se circunscribe a la familia como tal sino a la sociedad en general.

La Justicia Familiar  Restaurativa es bien jovencita, en el Estado de México, que fueron los pioneros, estaba leyendo que inició en agosto de 2015, estamos en 2016, inicia como un proyecto, como un programa piloto, ni siquiera como algo establecido, a ver si funciona.

Creo que falta darle la importancia que en verdad tiene a la familia como núcleo de la sociedad y que es lo que se pretende en el Estado  de México con esto de la Justicia Familiar Restaurativa, que antes, durante o posterior del procedimiento, podamos llegar a los miembros de la familia y hacerles entender todas aquellas acciones, omisiones o actitudes que abonaron a que llegaran a ese procedimiento.

Los procedimientos judiciales no se dan nada más porque sí, tienen un trasfondo. Una situación de divorcio no se da solamente porque: “El señor ya me cayó gordo” o porque “La señora ya no llena mis expectativas” porque a lo mejor a través del tiempo “Ya no tiene las medidas 90-60-90”, sino porque ya se vienen acarreando problemas cotidianos, discusiones, faltas de respeto.

En muchas ocasiones no es ni siquiera una actitud de uno hacia el otro sino es una actitud propia, una actitud tuya donde tú dejas de valorarte, donde tú dejas de conocerte, donde dejas de mirarte frente al espejo y decirte: “Soy una mujer valiosa”. No todo mundo puede hacer lo que yo hago: “Trabajo,  atiendo la casa y atiendo los hijos, atiendo al esposo y soy una mujer soñadora y emprendedora”.

La Justicia Familiar pretende involucrar a la familia para que sea restaurada

Muchas veces nos olvidamos de nosotras mismas, de saber quiénes somos, empieza la devaluación, las faltas de respeto, los pleitos, y así, una cosa va llevando a la otra hasta que caemos en algún problema judicial entonces, lo que se pretende con esto de la justicia restaurativa es eso, restaurar, no solamente darle fin al procedimiento judicial con la sentencia, sino que la familia con la que esté involucrada sea restaurada.

Pienso yo que habría  un poquito por hacer más allá, porque no se trata solamente de que reconozcan las conductas que te llevaron a ese procedimiento sino de que implementemos los mecanismos para que en una nueva relación no vayas a repetir esas mismas conductas y no estés pasando por los mismos procedimientos como hemos estado hablando, un divorcio tras otro, sino que movamos esa tierra, movamos esos cimientos, saquemos esa basura de tal modo que cuando vuelvas a construir, construyas sobre cimientos sanos, cimientos fuertes, esto es lo que aparentemente la justicia restaurativa pretende hacer.

Parece una meta idealista, de largo alcance y me siento muy orgullosa de que en México se haya implementado al menos como programa piloto, es decir, cuando menos nos estamos dando cuenta de que no solo hay que sancionar al delincuente sino ayudar a la víctima, al agresor.

Tenemos derecho a ser restaurados como familia

Creo que todos tenemos un derecho a ser restaurados, si nos equivocamos, pues entendemos que nadie somos perfectos y hay una esperanza de poder cambiar y como tú bien dices: “Fundamentar las bases, trabajar en las bases, trabajar en la raíz” como comentabas con los papás,  si hay un conflicto pero finalmente vas a quedar sola mujer, es muy probable que vayas a iniciar otra relación y entonces, ¿Qué pasó? Debemos buscar una sanidad, una restauración aun emocional, un perdonar un hablar para no quedarse con un resentimiento.

Cuando viene la violencia doméstica, simplemente el incumplimiento de las promesas que se hicieron en el matrimonio, el no cumplir los compromisos, viene toda una frustración terrible a muchas mujeres, a muchos varones, porque todos los sueños que se tenían ahora sí que se derrumbaron y vienen tantas cosas.

Luego la relación con los hijos, en fin son situaciones muy fuertes y a mí, como creo que a ti también Edna, llegan las personas y dicen: “Es que ya estoy yendo con el abogado a firmar”, pero ya no nos dijo nada en cuanto a la relación de ellos.

El abogado hace su papel, les elabora los convenios, guarda custodia, les hace su demanda pero ciertamente hay muchas cosas en materia familiar que quedan en el aire, situaciones que son tan espirituales, tan emocionales, tan humanas y que están pegando en el corazón.

Esto es una preocupación a nivel del Estado, a nivel de autoridades, a nivel internacional, tantos pactos que se han hecho al cuidado de los niños, buscar el interés superior al menor, buscar a la familia. Hay pactos en que se han suscrito convenios para garantizar la protección de la familia, de los integrantes de la familia, que ellos estén bien, así que creo que esto es algo muy bueno.

Estamos hablando de leyes, de tratados que están poniendo sus ojos en la importancia de los niños, de las niñas, de los adolescentes, que están poniendo sus ojos en la importancia de la familia, estamos hablando de leyes, pero nosotros
como parte de la familia ¿Qué estamos haciendo por ese interés superior de nuestros propios hijos?, ya no hablemos del interés superior del menor en general sino  de: ¿Qué estamos haciendo por el interés superior de nuestros hijos?

Los Juzgadores Familiares deben sensibilizar las Leyes

Viene a mi mente una situación que estando yo en el Juzgado de los Familiar me tocó llamar a un jovencito, un adolescente, su familia era de un extracto socioeconómico muy alto, gente que vive en colonias muy elegantes, y el caso era que los muchachitos ya no querían vivir con el papá ni querían tener alguna relación con el papá y volvemos a lo mismo, todas las cosas tienen una raíz no vienes así nada más.

Me contaba este joven que siendo más chico se entretenía, salía con sus amigos, etc. y bajó de calificaciones. Al papá no le gustó porque no era posible que pagando una escuela tan cara  anduviera tan mal en calificaciones, así que lo que hizo su papá fue que le dió una bolsita con paletas de dulces para que el jovencito las vendiera.

Mientras el jovencito no terminara de venderlas no iba a entrar a comer a la casa. ¿Saben ustedes cómo comen los adolescentes verdad? Así que el muchachito toma su bolsa y sale a vender paletas por salir bajo en sus calificaciones.

Mientras el joven me platicaba esto, no lo van a creer, pero lloraba con un sentimiento, lo cual es difícil de entender, pero para un joven de un extracto social y económico alto, el hecho de tenerse que exponer ante los demás, tener que vender las paletas para poder entrar a su casa a comer, le parecía un acto humillante.

El papá no le dijo una grosería, el papá no le puso una mano encima, sin embargo el papá lo expuso delante de sus amigos, de sus compañeros, de la gente de su colonia y tenía muy presente lo que su papá le dijo: “Mientras no termines de vender no entras”.

¿Qué pasó? Que su hermanita, a través del balcón de la casa, rompió su cochinito de ahorros y los aventó en una bolsita, entonces el muchachito guardó las paletas, tocó para entrar a la casa y le entregó al papá el dinero que eran los ahorros de su hermanita, no vendió las paletas.

Cuando me contaba esto y lloraba, a mi me impacto y me decían en el Ministerio Público: ¿Por qué lloras? si tu eres Juez. Yo les contesté: “Si,  lo sé, pero soy Juez Familiar y si no me duele lo que estoy viendo ¿Qué estoy haciendo aquí?”.

A esto me refiero de sensibilizar las leyes, que no hablemos de que tú eres un número de expediente, que yo como abogado y más si tengo la experiencia como conciliador, si tengo la experiencia humana, en mi caso yo soy divorciada, soy jefe de familia y sé lo que significa trabajar y traer los recursos a mi casa, todo esto tiene que ver y no ser tan frío y decir: “Olguita es el número de expediente tal en tal Juzgado”.

No. Mejor decir: “Olguita está pasando por un procedimiento tal y merece mi tiempo y mi espacio” ¿Para qué? para explicarle cuál es su  procedimiento, cuáles son los alcances, cuánto se tarda, cuánto le cuesta, cuáles son las etapas, en qué etapa vamos, no solo cobrar y cobrar, esto es lo legal, pero también me debo dar el tiempo para ver lo humano, saber que estás pasando por un proceso en el cual necesitan un respaldo, tu corazón necesita un apapacho, remover la basura, sacarla y sanar esas heridas.

La Justicia Familiar Restaurativa promueve el Interés...
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Reflexión
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